PARA QUE SOY Y PORQUE
Esto soy: alguien que mira un paisaje que se aleja mientras vuelve a él describiendo cómo se desaparece del ojo. Su tierra es ocre. Su sombra es espina. Su intemperie el mediodía. Sólo canta un ave: la paloma tórtola. Su único color es la cal del día. Su único tiempo la melancolía. Su memoria el olvido. Y soy esto porque al escribir ese paisaje atenuándose en la distancia, hasta volverse línea imprecisa, las frases con las que intento recuperar su apariencia terminan siendo sobre la página escritura blanca sobre el papel en blanco. De allí que lo que intento expresar en mi poesía se asemeje a un encandilamiento de la mirada física y la mirada moral. Desde entonces, desde que soy ese alguien, retomo una y otra vez mi distanciamiento del paisaje único de donde provengo (su aridez, su espina, su color seco, su ave sola) para trabajar con la borradura, el deslumbre, lo delgado o lo que resta del decir escrito así enceguecido.
LUIS ALBERTO CRESPO